Los casos raros primero
El recorrido previsto suele estar documentado y concentra menos incertidumbre. El coste aparece en la baja a mitad de curso, el pago devuelto, el permiso revocado y la convocatoria que se anula. Empiezo por esas excepciones.
Durante el análisis funcional aclaro qué pasa si el alumno se da de baja a mitad de convocatoria, quién puede ver una nota antes de publicarla o cómo responde el sistema si un pago se confirma tres días tarde. Resuelvo esos casos antes de que lleguen al código.
Criterio profesional
Estas cuatro cosas separan un análisis que sirve de un documento que se firma y se archiva.
El recorrido previsto suele estar documentado y concentra menos incertidumbre. El coste aparece en la baja a mitad de curso, el pago devuelto, el permiso revocado y la convocatoria que se anula. Empiezo por esas excepciones.
Antes de dibujar una interfaz determino en qué estados puede estar cada cosa y qué transición es legítima. Las pantallas suelen cambiar varias veces durante el proyecto; un modelo de estados bien planteado acostumbra a ser más estable, aunque también debe revisarse cuando cambian las reglas.
Una regla de negocio sin nadie que responda de ella acaba decidiéndose en el código, por quien la implementa y a la hora que sea. Cada una lleva quién la fija y quién puede cambiarla.
Cruzo lo que puede hacer cada perfil con cada estado del sistema. Cada combinación sin definición explícita se clasifica como permitida, prohibida, no aplicable o pendiente.
Dónde se concentra la complejidad
Cada área entiende una cosa distinta, los requisitos son deseos que no se pueden comprobar y el comportamiento del sistema que se quiere sustituir no está documentado. Todo eso se paga más tarde y con un coste mayor.
Negocio, docencia y desarrollo hablan de lo mismo con palabras distintas. La discrepancia aparece en la demostración, cuando rehacerlo ya cuesta.
Frases como «el sistema debe ser intuitivo» o «debe gestionar la formación» no se pueden construir ni comprobar. Alguien tiene que convertirlas en decisiones.
Hay que sustituir o integrar algo que lleva años funcionando y cuya lógica solo vive en la cabeza de dos personas y en el propio código.
Las pruebas cubren lo que a alguien se le ocurrió aquel día. Los fallos aparecen en combinaciones que nadie había enumerado.
Lo que se acepta como particularidad se convierte en una variante permanente del producto porque nunca se decidió qué era configuración y qué era desarrollo.
Sin análisis funcional, un pliego se llena de generalidades y las ofertas no se pueden comparar entre sí.
Qué miro y qué queda por escrito
Documentos que sirven para construir, para probar y para discutir con un proveedor. No para archivar.
Todo lo que el sistema permite hacer, quién puede hacerlo y desde dónde. Es la base de cualquier decisión posterior sobre alcance, pruebas o sustitución.
Qué hace cada perfil, en qué orden, con qué precondiciones y cuál es el resultado al terminar. Incluye los recorridos que atraviesan a varias personas, que son los que fallan.
En qué estados vive cada entidad, qué transición es legítima y qué regla la gobierna, con la persona que responde de cada regla.
El cruce entre lo que puede pasar y lo que está definido y probado. Señala los huecos con nombre y apellidos, para que se decidan en vez de descubrirse en producción.
Lo anterior, escrito de forma que el equipo pueda estimarlo y desarrollarlo sin volver a preguntar lo mismo cada semana, y que un tercero pueda verificar.
Cuando hay que contratar fuera, el mismo análisis sirve para escribir un pliego que se pueda cumplir y para comparar ofertas por lo que resuelven.
Responsabilidades concretas
Levanto el proceso real con quien lo ejecuta, delimito el alcance funcional acordado y escribo requisitos que llevan dentro su propia forma de comprobarse. Lo que no se decide aquí queda como riesgo y puede terminar resolviéndose de forma implícita durante la implementación.
Hablo con quien lo ejecuta cada día y contrasto lo que me cuentan con lo que hace el sistema actual. Casi siempre hay distancia entre las dos cosas, y ahí está lo interesante.
Registro los perfiles, las acciones, los estados, los permisos, las configuraciones, los avisos y los puntos de entrada incluidos en el alcance. Los huecos que aparecen durante el contraste quedan señalados como decisiones pendientes.
Cada uno dice quién, qué, en qué condiciones y cómo se sabrá que está bien. Si no se puede escribir la comprobación, el requisito todavía no está terminado.
Qué transiciones son legítimas, cuáles están prohibidas y qué ocurre cuando algo se queda a medias. Es donde se concentran los fallos caros.
Cruzo perfiles con acciones y estados. Cada combinación queda clasificada como permitida, prohibida, no aplicable o pendiente, y las pendientes se asignan a una persona responsable.
Con el análisis delante se puede separar lo que la plataforma ya resuelve de lo que exige desarrollo propio, y esa separación se defiende con argumentos.
Cómo trabajo
Empiezo por las excepciones, porque el recorrido previsto suele estar mejor documentado. Termino cruzando perfiles, acciones y estados para mostrar las decisiones que aún faltan.
Empiezo por las excepciones, los cambios de estado y los cruces entre equipos que todavía no tienen una respuesta compartida.
Comparo lo que explican las personas con el comportamiento del sistema, la documentación y los casos reales; las diferencias quedan registradas, no resueltas por intuición.
Una cuestión termina con una regla aprobada y comprobable o con una decisión pendiente, una persona responsable y una fecha. No desaparece dentro de la especificación.
Experiencia y trabajo propio
Trabajo propio relacionado
Las fichas muestran procesos completos con sus estados, sus responsables y sus excepciones. El trabajo hecho para otras organizaciones no aparece por confidencialidad.
Un proceso que atraviesa captación, admisión, convocatoria e inscripción, modelado con sus estados y responsables.
Ver la ficha de Gestión integral de programas formativos ↗Plataforma y operaciónSeñales, alertas y responsables definidos antes de construir nada.
Ver la ficha de Control operativo y evidencias de formación ↗Plataforma y operaciónQué se considera riesgo, quién interviene y con qué evidencia.
Ver la ficha de Detección e intervención ante el riesgo de abandono ↗Blog
Analizo por qué fallan las tomas de requisitos, cómo se descubren los casos que nadie contó y qué diferencia hay entre un documento que el equipo usa cada día y uno que se firma y no se vuelve a abrir.
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Suele pasar cuando el requisito escrito no es el problema real. Me interesan esos casos: escríbeme y lo comentamos.