Empresa con normativa que debe convertir en formación
Procedimientos y manuales que deberían ser formación obligatoria y llevan dos años esperando a que alguien los convierta.
Conocimiento y contenidos
Estado actual: prototipo funcional con las fases principales implementadas y versionadas. Aún falta validar si reduce el tiempo de producción y mantiene la calidad pedagógica, la accesibilidad y la importación en Moodle.
El problema
El flujo parte de fuentes identificadas, registra las decisiones de cada fase y asigna la revisión a la persona adecuada. Así, la IA puede ayudar en tareas concretas sin ocultar la procedencia del contenido ni sustituir el criterio pedagógico.
Decisión principal
Cada fase necesita entradas, criterios de aceptación y una persona capaz de rechazar el resultado. La separación permite cambiar modelos o instrucciones sin confundir un borrador convincente a primera vista con contenido aprobado para el aprendizaje o la evaluación.
Criterios de diseño
Separo el análisis de las fuentes, el diseño del curso, la producción, la evaluación y la revisión.
La publicación requiere aprobación humana. El sistema conserva el registro de las fuentes y versiones de las que procede cada resultado.
La actualización y la reutilización se contemplan desde el diseño inicial, antes de generar una versión completa.
Límites del producto
Las fases principales están implementadas, pero aún no se ha validado si reducen el tiempo de producción sin degradar la calidad pedagógica ni la accesibilidad, y si permiten importar correctamente el resultado en Moodle. Un profesional conserva la responsabilidad sobre el diseño instruccional y revisa la adecuación, el nivel de exigencia y la validez de las evaluaciones.
Fases implementadas, pendientes de validación
Criterio de validación
La prueba utilizará una muestra de cursos y una rúbrica acordada. Medirá el tiempo de producción y revisión, la coherencia entre objetivos, actividades y evaluación, la accesibilidad, la importación en Moodle, las pérdidas del formato y la actualización posterior. Cada bloque conservará su relación con una o varias fuentes y cada cambio quedará registrado.
Estado actual del prototipo
Validación pendiente
Para delimitar el alcance, hay que acordar una rúbrica verificable, los requisitos de accesibilidad, la trazabilidad de las fuentes y la capacidad editorial necesaria para revisar y mantener lo generado.
Contextos en los que encaja
Estos contextos comparten material pendiente de convertir en formación y una capacidad editorial limitada, aunque el volumen, el riesgo y la frecuencia de actualización son distintos.
Procedimientos y manuales que deberían ser formación obligatoria y llevan dos años esperando a que alguien los convierta.
Cursos que hay que actualizar cada convocatoria y un equipo de diseño instruccional que no llega.
Cuando el curso está listo, la versión del producto que explicaba ya ha cambiado.
Cada nueva lengua añade una versión que producir, revisar y mantener; el incremento depende de cuánto pueda reutilizarse y de la complejidad lingüística.
Diseño del flujo editorial
La diferencia entre esto y un generador de texto está en lo que se decide antes de generar nada.
La salida es un borrador que un especialista revisa y firma. Publicar sin revisión puede producir cursos correctos en la forma pero pobres en el fondo; esos defectos suelen aflorar cuando el primer grupo utiliza el material.
Cada pieza conserva la relación con una o varias fuentes y distingue el contenido extraído, la síntesis generada y las decisiones pedagógicas añadidas. Cuando cambia una fuente, el sistema señala las piezas relacionadas para que una persona determine cuáles requieren revisión.
Primero objetivos, secuencia y criterios de evaluación; después el texto. Si se genera el texto antes, el resultado tiende a ser un resumen largo que después habrá que reestructurar como curso.
Antes de prometer portabilidad hay que elegir un estándar y una versión, documentar el perfil utilizado y probar la importación, la exportación y las pérdidas aceptadas.
A escala
Puede no compensar: conviene comparar el tiempo y la calidad de un especialista trabajando directamente con los del flujo asistido.
Puede empezar a compensar en la parte repetitiva: estructura, actividades base y banco de preguntas inicial.
La trazabilidad desde la fuente permite localizar qué partes del curso deben revisarse cuando cambia el documento de origen.
Qué está implementado y qué falta validar
He separado el análisis de las fuentes, el diseño, la producción, la revisión y la publicación para comprobar si la automatización reduce el trabajo manual sin retirar al profesional la decisión pedagógica. Esa reducción todavía está pendiente de validación.
Contexto profesional