Durante un incidente real
Compruebo que hay una copia, pero nadie ha medido cuánto tarda en restaurarse ni ha registrado los permisos y el orden de recuperación. Durante el incidente, pierdo tiempo averiguándolo.
Moodle · Continuidad
Encuentro a menudo organizaciones que hacen copias, pero no han medido cuánto tardarían en recuperar el servicio, cuántas horas de trabajo podrían perder ni si cada copia es coherente consigo misma. Coordino la copia de la base de datos y de los ficheros en un punto coherente y registro la versión exacta del código y la configuración necesarios para restaurarlo. Si los datos y los ficheros se capturan sin esa coordinación, la base de datos puede referirse a un fichero que todavía no estaba en el almacén. Por eso no pregunto «¿hacéis copias?», sino «¿cuándo restaurasteis una por última vez y comprobasteis que el campus funcionaba?».
Copio la base de datos, los ficheros subidos, el código y la configuración con un punto de consistencia común. Fijo los objetivos de recuperación, separo las copias del sistema original y pruebo la restauración para comprobar que el servicio puede volver con datos coherentes.
Mi trayectoriaA menudo descubro en un momento crítico que nadie había probado antes la recuperación.
Compruebo que hay una copia, pero nadie ha medido cuánto tarda en restaurarse ni ha registrado los permisos y el orden de recuperación. Durante el incidente, pierdo tiempo averiguándolo.
Encuentro en la base de datos referencias a archivos que no están en el almacén. He visto este desajuste cuando las dos piezas se copiaron con horas de diferencia mientras la plataforma seguía en uso.
He comprobado que recuperar solo un curso, una categoría o unas calificaciones, sin devolver toda la plataforma a ayer, es mucho más difícil de lo que cualquiera habría supuesto.
Me piden el procedimiento, los plazos comprometidos y la evidencia del último ensayo. Compruebo que las tres cosas suelen faltar a la vez.
Seis fallos que he visto convertir una copia existente en una recuperación imposible.
Es el fallo que más veces me he encontrado y el más difícil de detectar hasta que toca restaurar. Diseño la consistencia entre las dos piezas a propósito, no la doy por hecha.
Un fallo del almacenamiento, un borrado accidental o un cifrado malicioso se llevan las dos cosas por delante.
El proceso lleva semanas fallando en silencio. Sin una alerta cuando no termina, la primera noticia llega el día del incidente.
Restauro la base de datos sin conocer la versión exacta ni las extensiones con las que funcionaba. La plataforma no arranca o funciona mal.
Si guardo solo siete días de copias y descubro una corrupción a las tres semanas, ya están todas contaminadas.
Ensayo la restauración y obtengo el dato real: frente a una recuperación prometida en dos horas, el volcado tarda cinco en cargarse.
Trabajo con tres componentes y una prueba de restauración. Mantengo coherentes la base de datos y el directorio de datos porque un desajuste entre ambos puede arruinar la recuperación.
La base de datos contiene usuarios, cursos, calificaciones, intentos, configuración y las referencias a los ficheros. En MySQL y MariaDB, obtengo una vista coherente de las tablas transaccionales con una única transacción de la herramienta de volcado, aunque continúen las escrituras. Así no congelo la aplicación. Confirmo el motor de cada tabla y evito cambios de esquema durante la copia, porque ambas condiciones pueden romper la coherencia esperada.
El directorio de datos guarda lo que suben las personas, y la base de datos apunta a esos archivos por su identificador. Hago que la copia de la base de datos y la de moodledata representen el mismo punto lógico mediante un procedimiento coordinado, y compruebo esa coherencia durante la restauración; iniciarlas a la vez, por sí solo, no basta.
Copio el código y la configuración con menos frecuencia porque cambian poco, pero sin ambos no puedo arrancar la plataforma. Incluyo la versión exacta del núcleo, las extensiones instaladas y el fichero de configuración.
La prueba de restauración es la única parte que demuestra que lo anterior sirve. Restauro la copia en un entorno aparte, arranco la plataforma, entro, abro un curso y compruebo que los ficheros se descargan. Si no ensayo la restauración, no sé cuánto tarda.
Planteo cinco preguntas y acuerdo las respuestas con quien asume el riesgo, no con quien administra el servidor.
Tomo ese número como objetivo de tiempo de recuperación y diseño toda la arquitectura a partir de él. Un objetivo de cuatro horas y otro de quince minutos requieren soluciones y presupuestos completamente distintos.
Tomo esa respuesta como punto de recuperación. Si me dicen «ninguno el día del examen», descarto la copia nocturna y recurro al registro continuo.
Restauro un curso borrado sin devolver toda la plataforma al estado del día anterior. Para ello, aplico una estrategia distinta de la copia completa del sitio.
He comprobado que, si el procedimiento depende de una persona concreta con acceso, el plazo real lo marca su disponibilidad, no el plazo técnico.
Trato el plazo comprometido como una estimación cuando me responden «nunca» o «hace años». Los ensayos convierten ese compromiso en un dato.
La cuarta y la décima son las que más veces encuentro sin respuesta.
Mido cuánto tarda la estrategia a medida que crece el volumen: el tiempo me indica cuándo deja de servir.
El volcado completo nocturno entra de sobra en la ventana y la restauración tarda minutos. Saco la copia de la máquina y compruebo que alguien la vigile.
Al llegar a ese límite, paso a copias incrementales o a instantáneas coherentes. He comprobado que insistir en el volcado completo puede perjudicar el rendimiento nocturno.
En instalaciones con mucho contenido audiovisual, el directorio de datos puede crecer más rápido que la base de datos. Mido ambos por separado y, cuando la copia completa deja de caber en la ventana, paso a sincronización incremental con verificación.
Replico la estrategia en cada entorno y compruebo si puedo recuperar una organización sin tocar las demás.
Exijo que consten los plazos y quede constancia del ensayo. Sin ambas cosas, «se harán copias» no compromete a nada.
| Requisito | Evidencia exigible | Criterio de aceptación |
|---|---|---|
| Objetivos de recuperación por escrito | Tiempo máximo de parada y pérdida máxima de datos asumible | Cifras acordadas y reflejadas en el documento que fija los compromisos |
| Consistencia de la copia | Procedimiento que garantice coherencia entre base de datos y ficheros | Restauración de prueba sin referencias a ficheros ausentes |
| Ensayo periódico de restauración | Informe del último ensayo con fecha y tiempos reales | Al menos un ensayo completo al año, con acta |
| Recuperación parcial | Procedimiento para recuperar un curso o un dato concreto | Demostración sobre un curso de prueba |
| Copias fuera del entorno principal | Ubicación y política de retención | Copia accesible aunque el entorno principal no esté disponible |
Tres creencias razonables que he visto fallar justo cuando más falta hacía que fueran ciertas.
Con esta copia restauro el servidor entero, pero no un curso concreto ni un dato suelto. Si la hago con la plataforma en uso, puedo capturar la base de datos a medias.
Restauro contenido con las copias automáticas de los cursos, pero no sustituyo con ellas la copia del sitio. Si las configuro para ello, incluyen a las personas matriculadas y parte de sus datos. Aun así, no cubren la configuración global ni todo lo que queda fuera de los cursos.
No doy por resuelta la cuestión aunque el proveedor de alojamiento haga las copias. Compruebo qué plazo garantiza, qué contiene la copia, quién puede iniciar la restauración y cuánto tarda. Sin esa información, la organización conserva la responsabilidad, pero carece de los datos necesarios para ejercerla.
Referencias
Las tres piezas a copiar y la recomendación de usar opciones que garanticen la consistencia del volcado. Consultado el 1 de agosto de 2026.
Procedimiento de restauración completa de una instalación. Consultado el 1 de agosto de 2026.
Qué cubre la copia automática de cursos, que no equivale a la copia del sitio. Consultado el 1 de agosto de 2026.
Las tres piezas que hay que copiar —base de datos, ficheros y código— son las mismas en las plataformas derivadas de Moodle, como Totara u Open LMS, aunque la ruta del directorio de datos y las herramientas de despliegue cambien. En un servicio gestionado, además, parte de este procedimiento lo ejecuta el proveedor y conviene saber exactamente qué parte. Conviene declarar una diferencia: la documentación oficial detalla qué copiar y cómo hacerlo de forma coherente, pero no insiste en ensayar la restauración. La exigencia de restaurar periódicamente y cronometrarlo es criterio propio, formado en incidentes reales donde la copia existía y el plazo prometido no se pudo cumplir. Los objetivos de recuperación concretos dependen de cada organización y ninguna cifra de esta página debe tomarse como referencia sectorial.
Blog
En el blog desarrollo casos particulares, pruebas y fuentes que amplían esta página de referencia.
Ir a blog.albertolarah.comContacto
Miro qué se copia, con qué frecuencia y dónde se guarda, y cuándo fue el último ensayo de restauración. Sobre todo, cuánto tiempo puede estar parada la plataforma antes de que sea un problema para la organización.
hola@albertolarah.comLinkedIn ↗