Empresa con procedimientos escritos
Manuales de operación y normativa interna que deberían formar parte de la incorporación y llevan años sin tocarse.
Conocimiento y contenidos
He definido un flujo para convertir documentos de origen en un borrador de curso para Moodle; falta ejecutar y validar el experimento.
El problema
Manuales, procedimientos y documentación vigente pueden servir como materia prima, pero no aportan por sí solos una estructura de aprendizaje. La hipótesis plantea que el producto puede reducir el trabajo mecánico y entregar un borrador que un especialista corrija con las fuentes a la vista. La validación deberá medir ese ahorro y la calidad del borrador.
Decisión principal
Fragmentar, resumir y formular preguntas introduce interpretaciones. Por ese motivo, la solución propuesta exige que cada resultado conserve la relación con el documento, la versión y el pasaje en el que se basa. Quien revise el borrador debe poder volver a la fuente sin reconstruir el proceso.
Criterios de diseño
Acoto el alcance a una conversión inicial que pasa por una revisión especializada.
Cada bloque y cada pregunta deberán mostrar la fuente de la que proceden.
El resultado previsto es un borrador exportable e importable en Moodle que deberá revisarse antes de su publicación.
Límites del producto
La salida deberá mantenerse como borrador hasta que la revise un especialista. El alcance previsto termina en una estructura importable en Moodle que identifica las partes que requieren revisión especializada.
Capacidades previstas en la hipótesis
Criterio de validación
La prueba determina si el contenido representa bien las fuentes y si la estructura ayuda a una revisión posterior. También registra omisiones, afirmaciones no sustentadas, preguntas defectuosas y el tiempo necesario para alcanzar una versión publicable.
Evidencia descrita para la conversión de documentación en cursos para Moodle
Preguntas abiertas
Antes de probar la conversión a mayor escala, hay que fijar qué estructuras documentales se admiten, cómo se validan las preguntas y qué revisión especializada necesita cada curso.
Contextos en los que encaja
Estos son los contextos para los que he definido el experimento; todavía falta ejecutarlo y validarlo.
Manuales de operación y normativa interna que deberían formar parte de la incorporación y llevan años sin tocarse.
Textos aprobados que hay que convertir en formación para plantillas grandes.
Cada nueva versión puede dejar desfasada la formación antes de que el curso llegue a publicarse.
Presentaciones y apuntes de años que valen, pero que no tienen estructura de curso.
Decisiones de arquitectura
Convertir no es resumir: es decidir qué se enseña y cómo se comprueba.
Un especialista revisa, ajusta y firma. Presentarlo como producto terminado es la forma más rápida de perder la confianza del equipo docente.
Cada pieza enlaza al fragmento del que salió. Cuando el documento cambia, se sabe qué parte del curso hay que revisar.
Primero qué debe saber hacer alguien al terminar; después el material. Al revés sale un resumen extenso sin secuencia.
Si falta un criterio de evaluación, se marca como hueco en lugar de rellenarlo con conocimiento general.
A escala
Conviene comparar el trabajo directo del especialista con el flujo asistido: el resultado depende de la estructura del documento y de la revisión necesaria.
Puede compensar si reduce el trabajo repetitivo de preparar la estructura y el banco de preguntas inicial.
La trazabilidad pasa a ser lo más valioso: actualizar el original señala qué revisar sin releerlo todo.
Hipótesis y criterio profesional
He definido cómo debería funcionar una conversión que mantenga cada bloque y cada pregunta relacionados con el documento de origen, de modo que un especialista pueda corregir el resultado.
Contexto profesional